martes, 29 de mayo de 2018

Crea un relato sin adjetivos (4°reto Literup 52RetosLiterup)


̶ ¡No puedo decir nada!
̶  Puedes, pero no ahora
̶  y ¿escaparme?
̶  no, si lo haces te juzgarían y quiero evitarlo
̶  dime, ¿tengo libertad?
̶  si
̶ ¿Dónde se esconde?
­̶  En zapatos, en pies y en personas con iniciativa como tú.  Entiéndeme, debes esperar para comenzar a correr.

Sara huyó, no corrió,  dejo de escucharlo. 






** Lo siento, hice lo que pude!! Snif!!! **

domingo, 27 de mayo de 2018

Piensa en tu libro favorito e imagina un fanfic, pero con animales. (3°reto literup #52RetosLiterup)

Perry Potter y el Conejo Loco.

Era media tarde y Perry había recibido un mensaje anoche durante la cena en el comedor
" A las cinco y media, mañana, en el invernadero tres. Lleva protección para los oídos. Atte Loony Lovegood"
Loony era una liebre, tierna y espontanea, Perry olía sus locuras a distancia pero este mensaje no le dio pistas de lo que se le había ocurrido ahora. Era ya 5 minutos para la hora acordada así que decidió que lo mejora era encaminarse ya a los invernaderos de herbología. Ingreso al invernadero n°3  con algo parecido a unos auriculares en sus oídos y vio allí a Loony, ella no lo escucho entrar
- Loony, ¿Loony?- dijo sin conseguir que ella lo mirara, sus ojos estaban en una pequeña Mandrágora bebé. "¿ Cómo es que no esta desmayada por los gritos de aquella planta? debe de estar con algún hechizo de proteccion" pensó.
 Ella lo miró, le sonrió,  desenmaraño su par de peludas orejas  las cuales como manos le entregaron a Perry una mazeta con un Díctamo, una flor rosa pálida con pétalos separados y pistilos alargados, junto a una de las ramitas colgaba un mensaje "La he criado para ti, recuerda mantenerla cerca del sol.
Para sanar tus heridas, simbólicamente para sanar tu corazón." Perry y Loony comenzaron a acercarse uno al otro, hasta que sus narices húmedas chocaron. No podían hablar para no despertar a otras Mandrágoras, pero  se comunicaban de todas maneras.

sábado, 26 de mayo de 2018

¿Recuerdas tu peor noche? Cuéntala desde el final hasta el principio. (2° reto Literup, #52RetosLiterup)


Desperté soñando que había vomitado, desperté con el olor a vomito en mis narices, desperté en la pieza de alojados de mi casa… ¿por qué? En serio…. ¿¡POR QUÉ!?
Fui al baño y todo estaba muy desordenado como si hubiera pasado un huracán luego fui a la pieza, a la oficial y ahí estaba mi marido durmiendo solo, en algún momento me pregunte si estaba vivo, o si estaba enojado.  Lo moví, reacciono y estaba medio ojeroso con sus ojos chiquitos.
­̶  ¿Qué fue lo que paso anoche cielo? ¿En qué momento nos despedimos de los chicos? ¿En qué momento volvimos a casa?
Entonces algo dormido me responde  ̶  Nos volvimos en un taxi, de hecho tu cartera se quedó en la casa de los chicos, me di cuenta cuando quise pagar el taxi y pues tuve que sacar dinero de nuestro chanchito ̶   luego bostezó
̶  ¿Estás enojado conmigo? Te ves muy serio ¿hice o dije algo que no debía?
̶  No  Amor, llegamos en la madrugada, no sé cómo te bajaste del taxi entraste rápidamente a la casa y te encerraste en el baño, se escuchaba mucho ruido dentro, parecías enojada, te quejabas con algo. No estoy enojado, solo cansado, cuando saliste del baño te fuiste solita a la otra pieza te pusiste a dormir, trate de acompañarte todo lo que pude y como te atravesaste en la cama no había espacio para mí, te tape y me vine a dormir acá. Además pensé que era mejor dejarte ahí pues estabas más cerca del baño por cualquier urgencia.
̶  Que vergüenza, creo que en un rato más deberíamos ir por mi cartera, ¿cómo pude olvidarla?
̶  Descansemos luego salimos por eso, aún es temprano.
Luego de dormir juntos y en nuestra cama, cada uno se ducho y después tomamos desayuno o al menos improvisamos algo como un desayuno, creo que ya casi era medio día. Tomamos un colectivo y fuimos a la casa de nuestros amigos a recuperar lo perdido.
̶  ¿Qué tal chiquillos?- saluda el dueño de casa mientras saca el seguro del portón de la entrada.
̶  Algo confundida Evans ¿Qué me paso ayer?
̶  Pues….
̶  Pues que empezaste con eso de que no podías respirar saliste afuera y yo trate de acompañarte, pero verte vomitar me dio mucho asco, la vecina fue más valiente y te asujetó el pelo y te acompaño a caminar un rato. A la vecina se le ocurrió que mejor pidieran un taxi y volvieran a casa̶  interrumpió Bárbara a su pareja.
̶  O te dio la pálida o tomaste mucha chela…­ ̶  Retomó el amigo.  
̶  Yo creo que fue la mezcla de las dos cosas, Amor ̶  dijo mi compañero.
̶  Solo fueron dos shop, chiquillos como tanto ̶  Los miré y me devolvieron una mirada suspicaz
̶ No Pame, no fueron dos, fueron cuatro y de la Baltares y leche y brownie con “felicidad̶” ̶ agregó Evans.
Y nada de eso recordaba, lo que recordaba era una imagen borrosa de que estaban pintándole la cara al cumpleañero y que él me miraba preocupado, quizás ya me veía descompuesta.
 Fue mi peor noche, pero más que nada por ese sentimiento de que no tuve control sobre mi misma, de qué si bien estaba con amigos en otra situación podría haber sido trágico, no es agradable no tener conciencia de uno.  Recupere mis cosas, nos fuimos a la casa de nuevo y no volví hacer leseras. 

** en realidad lo que está contado desde el final al principio es el recuerdo mismo

I am sorry (1° reto de literup #52RetosLiterup)


 A paso firme se encontraba el perro caminando en el bosque. Es un cachorro peludo y redondito, estaba perdido, sí, ¿y qué? Era cosa de seguir su instinto animal para encontrar alguna señal de vida humana. Había crecido en una casa con una familia, un techo y comida, pero las vueltas de la vida son así y nuestro amigo no le temía a nada, sabía que los volvería a ver y a oler.
Han pasado dos semanas y las energías ya no son las mismas, el camino solo indica más y más árboles que tupen el camino sin dejar ver siquiera el cielo. Un poco de agua lluvia en el camino barroso ayudan a quitar la sed y refrescar la mente que boicotea la esperanza de que hoy será ése día.
Por otro lado, de hecho, en sentido contrario se pasea un zorro pelirrojo, flacuchento, bastante jovencito y de actitud poco confiable buscando algo que cazar, algo que robar o algún amigo con quien conversar, pero la naturaleza parece dormida. Todo está tan verde pero sin otros  animales a la vista, ese día después de ese ruido ensordecedor todos se fueron, el zorro jamás escapo, sólo cerró los ojos y al abrirlos estaba solo. Ahora busca dejar de sentirse así, abandonado.
Las ramas crujieron y algunas hojas cayeron sobre piedras humedecidas, el perro miró fijamente hacia adelante, sus ojos, su cola y sus orejas tensas y definitivamente atentas se congelaron esperando definir lo que vería por delante.
El zorro olió pelaje ajeno humedecido, casi familiar ¿casi familiar? , su ojos se llenaron de esperanza  definitivamente algo sucedería, algo cambiaría estos interminables días sin dramas ni alegrías. Su pecho se llenó de aire comenzó a correr mientras el sol antes escondido se puso  a brillar cariñosamente, vio un animal de cuatro patas, erguido, peludo, para cuando quiso frenar fue muy tarde y su nariz quedo rozando la nariz del pequeño cachorro perruno, el vapor de aire inhalado salió por los orificios y dijo alarmadamente:
̶  I´m sorry!  
̶  I’m Perry  ­̶  dijo el can moviendo su cola simpáticamente.
̶ …
No sabemos quién camino más como para haber cruzado fronteras, si el zorro o Perry, solo sabemos que los amigos se hacen en el camino.





** Reto n°1 de "52 retos de escritura 2018" de LITERUP  (https://blog.literup.com/): El argumento de tu relato es tu chiste preferido
" El zorro había viajado a Inglaterra, entonces empezó a correr por el campo y se choca contra el perro y el zorro le dice:" i'm sorry"  y el perro le dice" i'm perry" ...." A mi me hizo bastante gracia XD


domingo, 1 de octubre de 2017

Para mi


Querida Pamela, veo que estás haciendo esa típica rutina de aseo donde botas esas cosas que llevan guardada más de tres meses (aunque claro ya pasaron 5 años jajaja) y que tu marido dice que las va a ocupar en algo innovador, ese aseo donde quedas pegada en los recuerdos, pero también donde practicas el desapego, porque faltando espacio para cosas nuevas, decides desechar lo material por lo maltratado que esta o porque perteneció a alguien que ya cumplió su deber en tu vida, pero jamás se borra la sensación y la alegría de haberlo recibido. De eso quiero hablarte, así como esas típicas cartas de fin de año con los compañeros de curso llena de buenos deseos hoy están en el papelero, así pasa con algunas relaciones, con algunas búsqueda de oportunidades, sentirás que diste y deseaste tanto lograr algo pero no te escucharon, sentiste que te tiraron al basurero ... no, no es así de dramático, porque no es lo que das en físico, es lo que haces lo que tocas, lo que transmites, cada vez que creas/das vida a algo, se produce una magia en la piel de quien lo recibe, hay síntomas claros, se eriza el pelo, el corazón duda y confundido de lo que pasa casi se coloca arrítmico pero como de esto no se muere, solo queda en una taquicardia que se tranquiliza con la conciencia de la respiración, eso quiere decir que en mayor o menor porcentaje serás parte de sus memorias, y tomara decisiones pensado en aquello, harás un cambio y no lo vas a saber. 
Todos dejamos huella, siempre hay alguien que nos escucha, ese que nosotros ignoramos cayendo en el mismo error que otros cometen con nosotros. No seremos protagonistas, porque en realidad somos el camino, cada uno, cada paso, cada uno es un adoquín firme y distintivo del resto, somos un puente para algo que ni idea qué es pero mi corazoncito dice que valdrá la pena.
Lucha no buscando respuestas, si no viviendo y probado todas las alternativas.

domingo, 10 de septiembre de 2017

Valdivia



Por un rincón de mis raíces,
Por el camino de mis sueños
Ilumina un bosque helado
una costa embravecida.

Sabores ahumados
que viajan por la enredada vía
por puentes escondidos
que llevan a caminos perdidos
sin entradas ni salidas
ni vergüenzas ni tapujos.

Coronada por el oleaje
de lúpulo amargo y tentador
que se pasea en la competencia
que atrae a desconocidos
a enamorarse de Valdivia.                              
                                                                                     
Sentados en la plaza
anhelan un trozo de sol mezquino
que se filtra tímidamente
por la red de hojas sobre nuestro techo.

De libros y poemas
de teatro en invierno
de pintura sobre el río
de cine terror en el pueblo.

Y aunque en el futuro como en el pasado
fuese por desastre sacudida
aguanta elegantemente
como catedral mil veces renacida.